Unir a los latinoamericanos no es tarea fácil. Ante todo porque independiente a la gran cantidad de rasgos comunes que nos unen e identifican como parte de un todo; existe una gran diversidad de características, hábitos, costumbres, maneras de expresarse, etc., que nos diferencian y potencian el factor nacional de pertenencia.
Pero incluso unir a los que procedemos de un país específico y vivimos fuera de este, también resulta una titánica tarea. Durante años nos han inculcado el individualismo y nos han enseñado a unirnos solo en torno de alguna causa o líder político, religioso o ideológico.
Sin embargo, cuando se trata de unirnos para avanzar en la vida, en el sentido profesional y más aún en el sentido económico, nos cuesta mucho trabajo aún entender que en "la unión está la fuerza" (aunque sea un refrán que oímos todos desde chicos).
Si profundizamos en la historia de los irlandeses y los italianos cuando llegaron a Estados Unidos, veremos que además de su laboriosidad y tenacidad, otro de los factores que los ayudó a avanzar fue su capacidad de unirse y apoyarse mutuamente.
Pocos pueblos han sido tan perseguidos a través de la historia como los judíos. Sin embargo, son un impresionante ejemplo de apoyo no solo espiritual (debido a la creencia que los une), sino además de apoyo material y económico. Si un judío hace una fábrica de camisas compra los botones a otro judío que los produce. Si un judío decide comprar un viaje turístico, generalmente acude a una agencia de viajes de judíos; y si va a poner su dinero en un Banco, ¿nos queda alguna duda quienes serán los dueños de ese Banco?
¿Podemos decir que los latinos hacemos lo mismo? Lamentablemente no. Si bien la solidaridad latinoamericana aún no ha muerto, y corremos a ver en qué podemos ayudar a la comadre cuando tiene un problema (parte por ayudar y parte por enterarnos bien de qué se trata el problema), no sucede lo mismo cuando se trata de apoyarnos en un empeño empresarial, o a la hora de invertir el dinero.
Los chinos, dondequiera que llegan fundan un China Town y compran casi todo en China Town. Los latinos también fundamos Barrios Latinos. Luego compramos casi todo... en China Town. Para no desgastarnos en discusiones pírricas no tomemos lo anterior más que como ejemplo y tratemos de entender la esencia de lo que queremos trasmitir.
Para la próxima veremos por qué sucede lo anterior (al menos en nuestra opinión) y las opciones que tenemos para ir cambiando poco a poco esa realidad.
DistinClub Latino

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada